domingo, 9 de marzo de 2025

COLCHA DE GANCHILLO ACTUALIZADA

     Nuestra madre poseía una creatividad desbordante. Continuamente tenía que estar haciendo una labor artesanal, y en casa siempre había materiales; no faltaban ovillos de lana de todos los colores, hilo de algodón del Egipcio, madejas de bordar de mouliné DMC multicolores, telas, agujas de punto, de lana, ganchillos, un costurero repleto y máquina de coser: máquina centenaria de su madre, primero, sesentera de su propiedad camuflable en un mueble, ya casada, electrónica comprada por su primogénito, ya de mayor...

    La imagen de nuestro padre sujetando con los brazos una madeja de hilo de algodón y mi madre haciendo el ovillo, era habitual.  Y hasta cumplidos los 90 años, siguió haciendo pequeñas labores y arreglos en la ropa.

      Así es que, pasados unos meses de su muerte, a punto de ser centenaria, no paramos de encontrar en los cajones y cómodas de su casa de Madrid, y de su casa del pueblo, colchas, visillos, manteles, paños, pañitos, caminos de mesa, delantales, etc., con todas las técnicas habidas y por haber.

 

       De sus cuatro hijos, quien ha heredado, mantenido y cultivado el talento para las labores, ha sido Mariví. Nuestra madre siempre alabó lo sentadito y lo perfecto de las labores que hacía y sigue haciendo mi hermana.

      Nos hemos encontrado una colcha de cuadritos de ganchillo, granny square, de un tamaño un poco pequeño para las dimensiones actuales de las camas. Y a pesar de todo, tiene la increíble cifra de 816 cuadritos (24 de ancho por 34 de largo), unidos con lana negra.

      Así es que mi hermana, ha decidido aumentar el tamaño, para que valga para una cama de 1,50 de ancho.

  

Para ello ha creado un remate de rayas multicolores, (que a mi madre le hubiera encantado), que le ha dado a la colcha un aire nuevo, pues los laterales no tienen cuadritos y contrastan con la superficie de la colcha.

  

     Obsérvese lo bien sentada que está la esquina, al hacer el ángulo de cada vuelta, que suman un ancho de 35 centímetros.

 

      Aunque mi hermana, al final, estaba deseando acabar, porque cada vuelta de patas altas, se hacía eterna, la verdad es que la labor de ganchillo tanto a mi madre como a ella, las relaja y la colcha (de los años sesenta) ha quedado perfecta en 2025.

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