sábado, 25 de enero de 2025

TIENDA AFRICANA EN EL ESCORIAL

     Hace unos días estuve en El Escorial y descubrí esta tienda de telas, artesanía, ropa y bisutería africana.

 

    Como podéis ver, hay bolsos, cojines, monederos...

 

 ... cestas de paja, plantas, todo puesto con mucho gusto, y en la pared una especie de zócalo o arrimadero formado con restos de telas africanas de distintos colores y diseños, y de fondo una banda sonora de música de distintos países africanos.

 

   Pero a mí lo que más me gusta son las telas, todas preciosas y Wax, es decir, de algodón con una capa de cera.

     En este enlace podéis informaros del origen de estas telas de algodón acabadas en cera. Muchos de estos tejidos, sobre todo los que se pueden comprar en Londres o en Roma, tienen diseños africanos, pero están producidos en  los Países Bajos. 

      Sin embargo, las telas de la tienda escurialense de Tida (como me ha confirmado ella) vienen de Senegal, Mali, Costa de Marfil, Ghana...ninguna es de Europa, ya que su proyecto es que todos sus tejidos vengan del continente africano. El hecho de que todo el material que se encuentra en la tienda de Tida sea africano, es un medio que ella utiliza y reivindica para transmitir la interculturalidad.

 

     Esta mujer tan guapa de la foto es Tida, elegante, emprendedora y cosmopolita, modista y dueña de la tienda, que realmente es casi un centro cultural africano. En la foto luce uno de los vestidos diseñados por ella.

     La tienda está en el centro, a unos pasos del teatro Carlos III del Escorial, pero está un poco escondida, en la calle Cervantes, 7 y se llama Tida Coly colores del mundo.

 
   En un lugar principal de la tienda se encuentra la máquina de coser con la que crea multitud de modelos: abrigos, vestidos, pantalones, casacas, chaquetas...


    Tida es senegalesa (Kaolack, 1975) y luce como nadie sus propias creaciones. Inauguró la tienda en 2015.

 

     La verdad es que encontré la tienda gracias a una reseña en un reportaje de San Lorenzo del Escorial, del número de diciembre de 2024 de la revista Viajar.


      Hablando con Tida, le dije que yo era forofa de las telas wax y que en el mercado del Esquilino de Roma, había muchos puestos que las vendían y yo se las traía a mis hermanas y amigas. Que había un sastre africano en el mercado de Lavapiés, en Madrid, que a una de ellas le hizo un conjunto de pantalón y blusa, una bolsita, pero que cerró el puesto. Y Tida me dice que lo conoce, que es su amigo, que tiene contacto con él y que se volvió a su país.


          En fin, que os recomiendo que después de ver el magnífico Calvario de Van der Weyden en el Monasterio, donde murió Felipe II, que fue rey de España, Portugal y parte de la actual Senegal...

      ...os paséis por esta tienda, aunque solo sea para recrearos la vista y el oído.

 

miércoles, 15 de enero de 2025

COJÍN DE FRIDA KAHLO

 Aquí tenéis un precioso cojín que me ha regalado mi amiga Mari Carmen. 

 

 Si la pobre Frida Kahlo levantase la cabeza, se asustaría de ver la explotación que de su imagen se hace en todo tipo de soportes y de objetos.

 

     Para ser sinceros, aunque no tenga glamour, compré la tela en un mercadillo de Pineda de Mar, que pusieron un día debajo de nuestro balcón de la habitación, en un viaje del IMSERSO.Me pareció que estaba muy lograda la reproducción de la sufrida pintora mejicana, el dibujo, los colores, los motivos florales.



Mari Carmen ha adaptado la forma del diseño de la tela a la forma del cojín.

 

 

Queda bien en cualquier sitio, y alegra la vista.

Para aprovechar la tela y sacar más cojines (creo que ha confeccionado 3 o 4) y también para que no quedase recargado, ha utilizado otra tela en el reverso.
 
 Y ha puesto una cremallera, por si en alguna ocasión se quiere limpiar.
 

En fin, precioso.

  Aquí podéis profundizar sobre la obra pictórica de Frida Kahlo. 

   Y aquí podéis visitar la casa Azul, en Coyoacán, donde se encuentra el museo de FRIDA KAHLO.

viernes, 27 de diciembre de 2024

BOLSA DE MEDIAS Y CAJA DE LABORES VINTAGE

     En estas fotos se puede ver la caja de madera para las labores de mi madre, que tendrá unos 90 años; parece de la época del charlestón, con esa imagen tan plácida de una mujer bordando en un bastidor, al lado de un árbol en mitad de un maravilloso jardín.

 

Ahora la tiene la hija que mejor hace las labores y que es la continuadora del savoir faire de nuestra madre, Victoria.

La hija mayor, Mercedes, tiene una bolsa para las medias que hizo nuestra madre  hace unos 60 años. 
Por fuera es de fieltro, con flores recortadas y la palabra "Medias".

     Por dentro está forrada con tela blanca de algodón con dos compartimentos o especie de bolsillos para poner las medias.
     Es emocionante sentir la presencia de nuestra madre en los cientos de labores en los que manifestó su creatividad insaciable.

viernes, 28 de junio de 2024

      Mi madre, Mercedes Montero García, nacida en el pueblo segoviano de Riaza en 1924, acaba de morir, cuando estaba a punto de cumplir 100 años.

 

      Ella es la autora de la mayor parte de las labores que se muestran en este blog, y todavía hacía cosas, siendo nonagenaria, como cambiar una puntilla negra de las mangas de una blusa por otra beige, que se ve en esta foto.

    Era una  persona muy creativa y continuamente estaba haciendo cosas con las manos: centros de flores secas, colchas, cortinas, visillos, cojines, alfombras, babis, camisones, rebecas, blusas, bufandas, gorros, remates de toallas, caminos de mesa, pañitos...

 

 

 

 

 

 

 

       

Como éramos cuatro los hijos, de pequeños nos hacía la ropa, vestidos, enaguas con la máquina de coser de su madre, de hace cien años, luego con la suya propia, comprada en los años 60 que se escondía en un mueble y, más tarde, con una máquina electrónica hacía cosas para sus nietas. 

 

     Ya de mayor, las labores que creaba eran por placer. Dominaba todas las técnicas: ganchillo, punto de media, bordado, punto de cruz, tela aplicada, cosido a máquina y a mano...

 



 
 
 
 
 
 
 
 
 
         Tenía predilección por las rayas (quizá porque le permitía aprovechar todos los restos de lanas) y hacía muchas mantitas, que en su vejez, y ya muy friolera, servían para darle calor en las piernas.
 



 Cuando cumplió 90 años, en septiembre de 2014, le regalamos un libro con fotos de una selección antológica de sus labores realizadas durante 70 años y es lo que más le gustó.











Descanse en paz.