martes, 13 de octubre de 2026

PAÑITO DE BRUJAS

    Por primera vez, después de más de 13 años de vida del blog y de más de trescientas cuarenta y cuatro mil visualizaciones, dedico una entrada a una labor realizada con encaje de bolillos.    

 

       Mi madre, cuyas labores alimentan este blog, cultivó toda suerte de técnicas: ganchillo, punto de media, bordado, punto de cruz, pasamanería, cosido a máquina, etc. Pero nunca hizo encaje de bolillos. 

       He visto el pañito durante 30 años, en la casa del pueblo, camuflado entre otros de ganchillo, pero sólo sabía que no lo había hecho mi madre.  

     Gracias a mi amiga del coro universitario Gaudeamus, Antje, entendida en encaje de bolillos, he sabido que es valioso y procede de los Países Bajos, concretamente de Brujas, de donde se lo trajo mi hermana Mercedes a mi madre, como regalo, a finales de los años noventa.

      Antje es buena conocedora del encaje de bolillos, profesora desde hace más de veinte años; publicó una revista bilingüe, español/inglés, especializada en ese encaje, llamada, Vuelta y Cruz.


      Le encanta datar y analizar labores de encaje de bolillos y les pone retos a sus alumnas; esto es lo que ha concluido, examinando esta pieza:

     "Este tapetito es un claro ejemplo de encaje de Brujas, una ciudad en los Países Bajos famosa por los encajes de bolillos. En Brujas hay un museo y un centro de enseñanza de encaje de bolillos, Kantcentrum (centro de encaje). Lo característico, a simple vista, y en líneas muy generales, de un encaje de Brujas es que está trabajado con hilo gordito, es una variación del encaje duquesa, que se realiza con un hilo más fino. Se decidió hacer piezas más pequeñas y con hilo más grueso, para que fuera más económico y vendible. Es un encaje que se hace por piezas. En el caso de este tapetito, primero la flor central, con unos diez pares de bolillos, sobre una plantilla, llamada picado o patrón, sobre el que se clavan los alfileres en los puntos marcados".   

     "Después se haría la parte exterior, que es una cinta hecha con unos seis pares de bolillos, formando bucles".

    "Se elabora rápido, con pocos bolillos e hilo gordo. Y luego se hace el relleno, los fondos. Como dato curioso, en Brujas hay ahora mucha venta de encajes hechos en China. Para que sean auténticos deben llevar certificado de autenticidad. Claro, que el precio con etiqueta, sube mucho. Es un encaje que gusta hacer a las encajeras, porque es facilito y resultón. El tema de la identificación de encajes, me encanta. A veces sólo se distinguen por un detallito que te dice si es de una región o país. En el caso de este tapetito, sólo el dibujo ya nos dice que es de Brujas. En el museo de Brujas hay patrones, pero no se venden los antiguos originales de Brujas, ésos los guardan con mucho secreto. En los libros que venden, los patrones de Brujas son variaciones y adaptaciones de las diseñadoras".

   "Cada pétalo de la flor está trabajado con un punto de tejido o zurcido y otro, con aspecto de rejillita, es a medio punto".

     "La cinta exterior también está realizada a medio punto y el borde, a base de trenzas. Los fondos que rellenan los espacios entre la flor y la cinta son fondos de trenzas, mientras que el trocito que forma una cuadrícula se hace con dos pares de bolillos. El centro de la flor está hecho con pares de torchón."

    Hay una novela interesante, "Punto de araña", situada en la Costa da Morte, cuyas protagonistas son las encajeras de bolillos de Camariñas.   

     De momento, yo los únicos bolillos que emplearé son los de la frase hecha que se utiliza para indicar que algo es muy difícil: eso es como hacer encaje de bolillos.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

MUESTRARIO INFANTIL DE BORDADOS

      Este fue el regalo del día de la madre, que bordé en el colegio, cuando era pequeña, en torno a 1965.

           Mi colegio se llamaba Ave María, y estaba en la avenida de la Albufera de Madrid, junto a la boca del metro de Nueva Numancia, línea 1, que acababa de inaugurarse en 1962. Se puede ver en esta fotografía de los años sesenta.

El colegio Ave María de Vallecas, en los años sesenta.

     En la clase de Hogar, que tenía lugar en el Obrador, ya desde los seis años, aprendíamos a hacer puntos bordados de cadenetas, festones, vainicas simple y doble ... 



         Este muestrario de labores de mi infancia, lo había guardado mi madre en un baúl, en el pueblo, y allí ha estado más de medio siglo, hasta que nos hemos puesto a ordenar y tirar cosas, tras la muerte de nuestra progenitora y lo hemos descubierto.

           Gracias a las clases de Hogar (que sólo recibíamos las niñas en la época franquista) y a lo que en casa me enseñó mi madre, surgió mi amor por las labores, que duran desde entonces hasta hoy (con las limitaciones de mi vista).

      En este muestrario, figura la persona destinataria de la labor, del regalo, "Mamá".


      En este otro muestrario, que debe de ser de la misma época, bordé el nombre de la autora, sea por mi iniciativa o porque me lo dijese la maestra: Pilar M.
 
     Se pone en evidencia la puntada ingenua, insegura e infantil, pero con intención de hacerlo bien.
 
     Y en este tercer muestrario de distintos puntos bordados, hallado en la misma caja, dentro del baúl, se desvela el apellido: Montero, escrito en diagonal, con bolígrafo, por la maestra. 

     Si comparamos los tres pañitos, el que se lleva la palma es el del patito, del día de la madre, sin duda.


          Precisamente, esa época de mi niñez en los años sesenta, en Madrid y en el barrio obrero de Vallecas, es la que reflejo en mi novela gráfica "La hija del escrutador". Por supuesto que aparece el colegio y las niñas bordando en bastidores, en el obrador.
 
 La hija del escrutador
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jueves, 6 de agosto de 2026

CAMINOS DE MESA DE PASAMANERÍA Y GANCHILLO

    Aquí os presento tres caminos de mesa de los años sesenta confeccionados por mi madre, que en paz descanse.  

Camino de mesa extralargo, con flecos tricolores

     Están realizados con materiales de pasamanería, para el centro y los flecos, y anillas forradas con ganchillo y cosidas en fila, en los dos laterales largos. 

Precioso camino de mesa con adornos florales en rosa y verde.

     Yo era una niña cuando mi madre los hizo, hace más de sesenta años, pero recuerdo que las anillas se conseguían cortando el tapón de plástico de las botellas de vino, con forma de sombrerito.

Coleccionismo de vinos y licores: DOS ANTIGUOS TAPONES DE VINO. - Foto 1    
Antiguos tapones de botellas de vino
Coleccionismo de vinos y licores: DOS ANTIGUOS TAPONES DE VINO. - Foto 2
Años sesenta
Camino de mesa en colores beige

    En este tercer modelo de camino de mesa mi madre optó por hacerlo más ancho y corto que los anteriores, para lo cual cosió dos filas de anillas en cada lado.

Tres tipos de flecos, a elegir

     Buscando en el Diccionario de la Lengua Española la palabra "pasamanería", dice que es un término derivado de "pasamano", palabra de origen francés cuya definición es la siguiente:

Quizá del fr. passement, de passer 'pasar' y -ment '-mento' o '-miento', alterado por etim. pop. por pasar y mano1.
  1. m. Género de galón o trencilla, cordones, borlas, flecos y demás adornos de oro, plata, seda, algodón o lana, que se hace y sirve para guarnecer y adornar los vestidos y otras cosas.

     Hoy, para conseguir estos materiales, habría que ir a un sitio especializado, como Pontejos, o por Internet, pero en los años sesenta y setenta, en todos los barrios había mercerías bastante surtidas.

 
     Nuestra madre llegó a tal nivel de producción de labores, que ya no quedaban muebles disponibles para colocar tanto pañito. 
 
Ahora que ha muerto, los hemos lavado, colocado y guardado según el caso, en memoria de su laboriosidad.

sábado, 7 de febrero de 2026

PENDIENTES DE SWAROVSKY

      De mi visita al museo Swarovsky en Austria, hace unos años, conservaba unas piezas en forma de cubo y algunas otras facetadas de forma elíptica, regaladas por nuestra amiga tirolesa, Ernie. 

     No me había olvidado de ellas, sólo que no encontraba los alicates, que había extraviado tras diversas mudanzas, pero ya los he encontrado.

 

     Así es que compré los ganchos de plata para pendientes en la mercería centenaria de Pontejos, que nadie que visite Madrid debería perderse.
 
pontejos-tienda-antigua-1024x576
 
     Sólo he tenido que enfilar las piezas de cristal en el palito de plata y con las tenacillas enroscarlo en la anillita del pendiente.


     Como tenía distintas piezas, he hecho diversas combinaciones, pero variantes de lo mismo. Los de esta foto están hechos con cubo pequeño y cubo grande, una figura geométrica perfecta.
Desde luego, brillan un montón y reflejan todos los colores.

He estado tan ocupada últimamente con la distribución de mi novela gráfica, "La hija del escrutador", que no me había dado cuenta de que hace unos días hemos superado las 300.000 visitas de este blog.


Muchas gracias a los visitantes alemanes de Singapur y de EEUU, que son los más numerosos. Y por supuesto, los españoles.

martes, 11 de noviembre de 2025

GANCHILLO CON TIRAS DE BOLSAS DE PLÁSTICO

    A nuestra madre, que en paz descanse, le encantaba aprender cosas nuevas. En una visita que hicimos a su hermana, en Burgos, le enseñaron cómo cortar bolsas de plástico para hacer ovillos con los que tejer a ganchillo. 
 
 
 
     Así es que se puso a hacer carteras, bolsos, posavasos y cestitos con las bolsas de plástico de los supermercados, Alcampo, Dia, Mercadona. Como este bolso tan mono de la foto, que está tejido a punto bajo.   
 

     Además, cuidaba mucho los acabados, les ponía forro, asas hechas con un cordón de ganchillo.
       A mi hija, cuando era pequeñita, le hizo esta carterita. 
 
  
     Tiene toda suerte de detalles: forro de raso, cremallera, cierre con botoncitos de bola verdes, de adorno y cordón para colgárselo. 

    
            Su creatividad no tenía descanso, así es que se hizo esta otra bolsa de las labores, de color blanco, alargada y estrecha, para guardar los ovillos de lana y las agujas de punto. 
 
 
 
     Incluso le puso forro con una tela muy bonita de flores entonada con los colores de la bolsa.  

 

    Son curiosos los efectos cromáticos que producen las letras de publicidad de las bolsas de los supermercados, al ser cortadas y tejidas. En este otro enlace os enseñan también cómo cortar las bolsas de plástico para hacer ovillos.

 
En mi novela gráfica, "La hija del escrutador", aparece el personaje de mi madre haciendo punto y ganchillo continuamente.